Toda inversión tiene un escenario en el que sale mal. Un stop loss es la decisión, tomada antes de comprar, sobre qué harás en ese escenario. No convierte una mala operación en buena; evita que una mala operación se convierta en un desastre.
Qué es un stop loss
Un stop loss es un nivel de precio por debajo de tu precio de compra en el que venderás si la acción llega hasta él. En la práctica suele ser una orden que dejas en el bróker: "si el precio baja a X, vende".
Su valor no está en la orden, sino en la decisión tomada de antemano. Decidir dónde salir con la cabeza fría es mucho más fácil que decidirlo mientras la posición cae y esperas que vuelva.
Los tres tipos más habituales
1. Stop por porcentaje fijo
Vender si el precio cae un porcentaje fijo, por ejemplo un 8 % o un 10 %, por debajo del precio de compra.
- A favor: sencillo, igual para todas las acciones.
- En contra: ignora cuánto se mueve normalmente cada acción. Una caída del 5 % es una semana normal para una tecnológica volátil y un acontecimiento para una eléctrica.
2. Stop por volatilidad (ATR)
La distancia al stop es un múltiplo del rango diario medio de la acción (el ATR). Las acciones nerviosas tienen un stop más amplio y las tranquilas uno más ajustado.
- A favor: se adapta a cada acción, así que es menos probable que el ruido normal te saque.
- En contra: en acciones muy volátiles el stop puede quedar muy lejos, así que necesita un máximo. Explicamos el ATR en El ATR: cuánto se mueve una acción.
3. Stop dinámico (trailing stop)
El stop sube con el precio y nunca baja. Si la acción sube, el stop la sigue por detrás; si la acción se gira, el stop se queda donde estaba y cierra la posición.
- A favor: protege parte de lo que ya se ha ganado.
- En contra: si sigue demasiado de cerca, un retroceso normal cierra una posición que todavía funcionaba.
- 1Compra.
- 2Retroceso normal: queda por encima del stop por volatilidad, que se fijó a 2,5 veces el ATR.
- 3El stop dinámico ha subido con el precio y cierra la posición con parte de la ganancia.
Dónde colocar un stop
No hay un nivel perfecto, pero sí formas mejores y peores de elegirlo:
1. Lo bastante lejos para sobrevivir al ruido normal. Si el stop está dentro del rango diario habitual de la acción, saltará por azar, no porque la idea fuera mala.
2. Lo bastante cerca para que la pérdida sea asumible. Un stop al -40 % protege muy poco.
3. Decidido antes de comprar. Bajar el stop cuando el precio se le acerca convierte un plan en una esperanza.
4. Coherente con el tamaño de la posición. La pérdida si salta el stop es la distancia al stop por el dinero invertido. Si esa cantidad es demasiado para ti, la respuesta es una posición más pequeña, no un stop más amplio.
Un stop es un nivel, no una garantía
Es el punto más importante y el que más se olvida.
Si una empresa publica malas noticias después del cierre, al día siguiente puede abrir muy por debajo del stop. La orden se ejecuta entonces al primer precio disponible, que puede ser mucho peor que el nivel que elegiste. A esto se le llama hueco (en inglés, gap).
Así que la pérdida real puede ser mayor que la distancia al stop. Pasa pocas veces, pero pasa, y forma parte del riesgo de tener cualquier acción.
Cómo fijan el stop nuestras señales
Cada señal publica sus reglas de salida antes de abrirse. Estas son las de stop:
Bounce
- Un stop por volatilidad (ATR) fijado el día de la entrada, nunca más lejos de un -10 % del precio de compra publicado.
- Solo actúa durante las primeras 10 sesiones: un rebote que no se ha producido para entonces lo gestionan las demás salidas.
- Un trailing stop que empieza a funcionar cuando la posición gana un +0,5 %.
Impulse
- Un stop por volatilidad (ATR) fijado el día de la entrada, nunca más lejos de un -15 %, durante las primeras 20 sesiones.
- Un suelo fijo del -20 %, activo durante toda la vida de la posición.
- Un trailing stop que empieza a funcionar a partir de un +3 % de beneficio.
Los stops de precio actúan durante la sesión: si el precio los toca, la posición se cierra en el stop, y si la acción abre por debajo, se cierra al precio de apertura. El stop dinámico y las demás salidas (un cierre por debajo de la media de 200 sesiones, los límites de tiempo) se evalúan al cierre y se ejecutan en la apertura siguiente.
La página de cada señal muestra el stop en vigor en cada momento, y las reglas de salida completas están en la página de metodología. La guía De la señal a la salida sigue una posición de principio a fin.
En resumen
- Un stop loss es la salida decidida antes de entrar.
- Los stops fijos son sencillos; los de volatilidad se adaptan a cada acción; los dinámicos protegen beneficios.
- Colócalo fuera del ruido normal y ajusta el tamaño de la posición para que la pérdida sea asumible.
- Un stop es un nivel, no una garantía: un hueco puede ejecutarlo más abajo.
Este contenido es solo educativo y no constituye asesoramiento financiero. Los resultados pasados no garantizan resultados futuros.