"80 % de operaciones ganadoras". Es la cifra más habitual en la publicidad de inversión y, por sí sola, dice muy poco. Una estrategia puede acertar cuatro de cada cinco veces y perder dinero; otra puede acertar menos de la mitad y salir bien parada. Esta guía explica qué preguntar antes de creerse cualquier tasa de acierto, también la nuestra.
1. ¿En cuántos casos se basa?
Una tasa de acierto medida en 10 operaciones y otra medida en 1.000 no son la misma afirmación.
Con pocos casos manda el azar. Una moneda lanzada 10 veces sale cara 7 veces o más aproximadamente una de cada seis veces, sin ninguna habilidad detrás. Con 10 operaciones, un "70 % de acierto" es perfectamente compatible con no tener ninguna ventaja.
Por eso una cifra seria viene siempre con su tamaño de muestra, y a ser posible con un margen de incertidumbre. Una regla práctica: por debajo de unos 30 casos, trata cualquier tasa de acierto como una anécdota.
2. ¿Cómo de grandes son las ganancias y las pérdidas?
La tasa de acierto cuenta cuántas veces ganas, no cuánto. Lo que importa al final es la combinación:
La estrategia A gana muchas más veces y pierde dinero. La B pierde más veces de las que gana y sale ganando. La cifra que combina las dos cosas es el resultado medio por operación, a veces llamado esperanza matemática.
Las estrategias con objetivos pequeños y stops más amplios tienen tasas de acierto altas por naturaleza; eso habla de su diseño, no de su calidad.
3. ¿Mejor que qué?
Una estrategia que ganó un 12 % en un año en que el mercado ganó un 20 % ha ganado dinero y ha perdido frente a la alternativa más sencilla: comprar el índice y no hacer nada.
Pregunta cuál es el resultado frente al mercado en los mismos días, y recuerda que el mercado está invertido todos los días mientras que la mayoría de las estrategias pasan parte del tiempo en liquidez.
4. ¿La regla se eligió antes o después de ver los datos?
Es el sesgo más potente y el más difícil de ver. Si pruebas cientos de variantes de una regla sobre el pasado y te quedas con la mejor, su resultado histórico parecerá excelente casi por construcción. Con datos nuevos suele decepcionar.
Tres preguntas ayudan a detectarlo:
- ¿La regla se fijó antes de los datos con los que se juzga? Un resultado medido en datos que la regla nunca había visto ("fuera de muestra") vale mucho más que uno medido en los datos con los que se construyó.
- ¿Podía la regla conocer el futuro? Una prueba que usa información que no existía en el momento de decidir (por ejemplo, los resultados de una empresa publicados días después) infla todas las cifras.
- ¿Siguen en la lista las perdedoras? Estudiar solo las acciones que existen hoy olvida las empresas que quebraron o salieron del índice, y hace que cualquier pasado parezca mejor.
5. ¿Es el registro de lo publicado o una simulación?
Una simulación (backtest) aplica las reglas de hoy a precios pasados. Sirve para entender un método, pero describe lo que las reglas habrían hecho.
Un registro lista lo que se publicó de verdad, en su día, con los niveles que se dieron, y lo que pasó después. Solo un registro muestra lo que un lector podía seguir de verdad.
Cómo mostramos nuestras cifras
Intentamos hacernos las mismas preguntas:
- Cada tasa de acierto va con su tamaño de muestra y una etiqueta de confianza: Alta desde 30 casos, Media de 15 a 29, Baja por debajo de 15. Un porcentaje alto sobre un puñado de operaciones se etiqueta como lo que es.
- El marcador público lista todas las señales publicadas, incluidas las perdedoras y aquellas cuya orden nunca llegó a ejecutarse, no una selección de ganadoras.
- Su resultado medio frente al mercado no se muestra hasta que el registro llegue a 300 operaciones cerradas, un umbral fijado de antemano y en las dos direcciones: una cifra buena se retiene igual que una mala.
- La regla que mide se registró antes que sus datos, con una fecha de decisión fija, así que no se puede ajustar para que encaje con los resultados.
- Todas las rentabilidades que publicamos son antes de impuestos, porque los impuestos dependen de la situación de cada lector.
Los detalles están en la página de metodología.
Una lista de comprobación para cualquier tasa de acierto
- ¿Cuántos casos?
- ¿Cuánto son la ganancia media y la pérdida media?
- ¿Frente al mercado en los mismos días?
- ¿Medida en datos que la regla nunca había visto?
- ¿Registro publicado o simulación?
- ¿Siguen en la lista las perdedoras?
Si una cifra no puede responder a estas preguntas, es publicidad, no una prueba.
En resumen
- Una tasa de acierto sin su tamaño de muestra es una anécdota.
- Acertar mucho no es lo mismo que ganar: decide el tamaño de las ganancias y las pérdidas.
- Compara con el mercado, en los mismos días.
- Desconfía de cualquier regla elegida después de ver los datos, y de cualquier lista sin sus perdedoras.
Este contenido es solo educativo y no constituye asesoramiento financiero. Los resultados pasados no garantizan resultados futuros.